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Estampas de la Copa del Mundo

Ahora a buscar que no nos toque Argentina. Evitarlos a toda costa. Vencer a Uruguay. ¡Katerina! Katerina como idea, Katerina como imagen, Katerina como concepto. ¡Vaya! Hasta que nos tocó una. Digo, nunca ganamos. Está bien, no hay que sentirse mal por esos franceses. Sentir la cercanía, marcar el territorio con el resto de la manada de franchutes alrededor de la mesa, ésta es mía señores. El gol como abrazo catártico, las bromas bienvenidas, la mano acariciando la pierna recién afeitada. Saberse con la puerta abierta, la oportunidad de llegar hasta donde nadie ha llegado nunca. Katerina y su mirada seria, aprobatoria. ¿De aquí al amor qué distancia queda por recorrer? Me aventuro a decir que he llegado a mi destino.

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