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Concatenaciones


!Concatenaciones o azares¡
Ahora que ando hojeando "Rayuela", de eso parece estar constituida la novela. Pongo un ejemplo. Ayer por la noche regresábamos de algún bar y sin proponérmelo y sin haberlo hecho ya desde hacía varias noches, miré hacia el cielo. Fue un acto involuntario, una necesidad corporal. !Contémplame, hoy estoy radiante¡ Y así era, había cielo limpio, colmado de estrellas. Unos pasos adelante, me encuentro una imagen fascinante. ¿Sus artífices? Un farol convencional y unas ramas secas. Juntos tejían una provocadora telaraña. Por un par de segundos, poco más, mis ojos no consiguieron sustraerse al magnetismo. Era un abismo luminoso, un sol inmenso y profundo. Estoy seguro de que si regreso a mirar el nido incandescente protegido por los finos tejidos de araña no podré encontrarlo. Más tarde, al llegar a la casa, con total azar comienzo a ver algunos videos sobre Julio, entrevistas, etc. Los paseos nocturnos por París -dice- son los verdaderamente reveladores de la ciudad, de un mundo aparte. Ayer Praga me reveló un mundo aparte. Y todo en unos instantes. Concatenaciones.

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