Ir al contenido principal

Comentarios: "Los detectives salvajes" de Roberto Bolaño

Capítulo I: Mexicanos perdidos en México (1975).

Antes que otra cosa: México. México como escenario de personajes desclasados. Ya en el título del capítulo percibo una tautología. Y entre todo ese mar de perdición, Bolaño toma una muestra, privilegia una clase. México, país de poetas. Desde la Colonia, los poetas (o poetastros) pululan por todas partes. Su número es ingente. Sin embargo, se caería en un error si se pensara que estamos ante un análisis del "lirismo mexicano", de sus estilos, de sus influencias... No, no es la disección de la poesía o del poeta de lo que aquí se trata. También en la poesía hay clases. También hay un edificio bien construido en donde no todos tienen cabida. Los "poetas" aquí retratados no son por supuesto los "oficiales", "la élite" (o los "achichincles de Paz" como afirma alguien en la novela), pero tampoco son la "contracultura", "lo alternativo", no, para esto también hay que entrar ceremoniosamente al canon. Ulises Lima, Arturo Belano, y compañía son seres no sancionados por el canon, sólo unos miembros más de ese infinito número de personajes que rondan por doquier, v.g., las facultades de las universidades públicas del país, que asisten con fruición a recitales y encuentros de poesía, que ocasionalmente organizan alguno, que escriben en revistas de consumo casi privado o propiedad de minúsculos grupos, que insisten en no "tocar puertas" (eso los mancharía y la empresa habría fracasado), pues su mirada apunta a la renovación de la literatura latinoamericana toda, con la cándida sospecha de que algún día les habrá de llegar la gloria. ¿Quién no sabe de alguno, poseedor de estas características? Y hay más cosas en común entre los miembros de estos grupos (insisto, como muestra basta el botón del "real visceralismo"): La pobreza, el desorden familiar, el enfrentamiento temprano con la crueldades del mundo, las audacias para encontrar la subsistencia, la corrupción. En suma, son todos ellos inadaptados sociales.

Durante las primeras cien páginas leemos el diario de Juan García Madero. Él le descubre al lector el mundo de los "real visceralistas".

El problema de "la corrupción" de los poetas. ¿Por qué se tiende a ver en el poeta, en el artista en general, a un "buen hombre"? En todo, lo que hace un poeta, está bien hecho, se le envidia por ello, se le toma como ejemplo, no se le reprueba siempre y cuando no cometa fechorías en el mundo de los hombres.

Capítulo II: Los detectives salvajes (1976-1996)

Comienzo esta sección hablando sobre la forma como se cuenta este capítulo. En cuanto a la manera de narrar, noto a grandes rasgos una forma quizá en auge, quizá no, pero que al menos se puede encontrar en otros lugares. Recuerdo algo parecido en "Del fondo del mundo prostituto sólo amores guardé para mi puro" de Fonseca. Ahí casi toda la novela está contada en forma de entrevista grabada. Es el abogado Mandrake el que lleva la grabadora por doquier; los personajes lo único que hacen es "expresarse". En "Los detectives" pasa lo mismo -sin saber bien a bien quién es el entrevistador, sólo por ahí uno de los personajes interpela a Belano, cosa por demás interesante y extraña ¿Belano el propio entrevistador? Por otro lado, me atrevo a pensar que estos dos ejemplos seguramente son algo así como ecos (junto con otras novelas y relatos que desconozco) de una idea que floreció en el seno de la filosofía, de la historia y la sociología hace algunas decadas: la de la cultura de la memoria y del giro subjetivo. Como se sabe, a raíz de los genocidios y las desapariciones en Europa (y en Latinoamerica para nuestro asunto) durante el XX, y a falta de documentos escritos que revelaran a los culpables, comenzó a cobrar valor el testimonio oral de las víctimas y actores de aquellos sucesos. Por otro lado, la preponderancia del individuo por sobre los grupos y las comunidades que se evidencia en nuestro tiempo tiene como consecuencia -sólo una de muchas- la preeminencia de la expresión, de la comunicación de los sentimientos, de las ideas "propias". En la literatura (y "Los detectives" son una prueba inmejorable) lo anterior favorece la exploración y la construcción de un variado número de personajes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Reseñas deshilachadas: "Pájaros en la boca", Samanta Schweblin, Almadía, cuentos, 157 pp.

En una de mis visitas cotidianas al Instituto Cervantes de Praga me encontré hace algunos meses una nota en el tablero de anuncios invitando al público a una tertulia literaria. Se prometía la asistencia de Samanta Schweblin, la "reina del cuento fantástico del Río de la Plata". Nunca había oído el nombre y el eslogan me pareció desmesurado, rayando en lo blasfemo. Por una razón u otra no asistí al evento, pero poco después un amigo me facilitó el libro, cuya traducción checa era el motivo del convite literario en la feria de Holešovice, que ahora me propongo comentar. 
Vamos de nuevo, ¿qué carajos es la literatura fantástica? Cito a wikipedia, que cita a Todorov: "En la clásica Introducción a la literatura fantástica, Tzvetan Todorov definió lo fantástico como un momento de duda de un personaje de ficción y del lector implícito de un texto, compartido empáticamente. Los límites de la ficción fantástica estarían marcados, entonces, por el amplio espacio de lo maravilloso…

Círculo virtual de lectura: "Sábado de gloria", "Beatriz, la polución" y "La noche de los feos" de Mario Benedetti

En "Sábado de Gloria" el individuo es un prisionero. Su cotidianidad "hipertrivial" es la trampa. A pesar de ello, existe un menudo resquicio por el que el sujeto puede aún vislumbrar la existencia de los temas "graves": la vida, la muerte, la guerra y, claro, el fútbol. Por un lado, quizá este aspecto merezca una posible crítica, pues a mi juicio se aparta un tanto de la realidad. Mi pesimismo me lleva a pensar que nadie o casi nadie es ya capaz dentro de las condiciones actuales de conciliar el marasmo en el que cada quien se encuentra con la reflexión o la incertidumbre de saberse en ese estado. Por otro lado, esto es ficción y tal aspecto es acaso lo que da efectividad al relato.
Desde otro enfoque el relato trae a escena la insoportable idea del cambio, cuya máxima expresión es la muerte. Si bien la rutina es despreciable, resulta preferible cuando tenemos el fin de la existencia en la mira. En ese caso, el personaje del relato recurre a todo, a fabr…

Ejercicios estilísticos.- Reelaboración de "Profundo siesta de Remi" de Julio Cortázar

Requisitos:
•Mismo número de párrafos (9 en el original)
•Diálogos
•Más pistas
•Cambio de focalización
•Un móvil


¿Dónde puse los cigarros? ¡Qué coraje! Tener que sacrificar el momento más productivo del día con tal de dormir un poco, el único que me da tranquilidad y silencio total para dedicarme a lo más querido, la mayor alegría de mi vida, y no poder aprovecharlo, lejos de aquélla por unos instantes, de sus intromisiones constantes, te extrañé mi amor, me diste ternura, Chiquito, y verla ahí en el vano de la puerta, no, no te voy a interrumpir, no estoy aquí, y uno ya fuera de concentración, con la escena que se tenía en mente totalmente desdibujada, falta de la brillantez que había cobrado unos segundos atrás. Después de todo no se está tan mál en este silloncito. ¿Qué me está pasando en la noches? ¿Por qué no duermo? Esa estúpida necedad de premeditar mi muerte, de presenciarla, de ganarle la batalla cada noche. Y lo peor es que ahora con todo este estar pensando no tengo ni para cuá…