Ir al contenido principal

¿Cuál sería la opinión de Picasso?

El último domingo no sabía qué hacer. Me sentía dentro de un completo encierro. La concentración no se afincaba en mi cerebro. No podía escribir, y no he podido desde entonces. Bajos esas circunstancias decidí salir. Busqué las famosas actividades culturales, y una ciudad como Praga debe tener a raudales. ¿Qué hubiera pensado Picasso? ¿Se habría imaginado que sus obras servirían de móvil para un tipo que sintiera claustrofobia en el apartamento de su mujer en Praga cien años después? De pintura nunca he podido hablar con lucidez. En realidad de casi nada. Sin embargo, lo más significativo de la jornada fue que me sentí profundamente cómodo dentro de los muros de la galería (otro prodigio en donde por lo general me gobierna el tedio). No sólo contemplé la serie "Les saltimbanques" de Pablo, me paseé también por la obra de algunos expresionistas y van Gogh. Por último, las "instalaciones", el arte-poema virtual (o como se llame), también me causó una impresión, digamos, positiva. No me interesa discutir si deben llevar estas piezas el sagrado nombre. Algunas atrajeron mi atención por varios minutos; otras me hicieron sonreir y me pregunté qué estaban haciendo ahí. Hay límites, hay que ponerse serios de vez en cuando. Picasso -pongo un nombre incontestable- podrá gustar o no, pero no hay duda de que lo que creó lo dictó el genio. A las instalaciones y demás las motivo un simple chispazo de gracia y unas gotitas de creatividad, ingenio a lo más.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Reseñas deshilachadas: "Pájaros en la boca", Samanta Schweblin, Almadía, cuentos, 157 pp.

En una de mis visitas cotidianas al Instituto Cervantes de Praga me encontré hace algunos meses una nota en el tablero de anuncios invitando al público a una tertulia literaria. Se prometía la asistencia de Samanta Schweblin, la "reina del cuento fantástico del Río de la Plata". Nunca había oído el nombre y el eslogan me pareció desmesurado, rayando en lo blasfemo. Por una razón u otra no asistí al evento, pero poco después un amigo me facilitó el libro, cuya traducción checa era el motivo del convite literario en la feria de Holešovice, que ahora me propongo comentar. 
Vamos de nuevo, ¿qué carajos es la literatura fantástica? Cito a wikipedia, que cita a Todorov: "En la clásica Introducción a la literatura fantástica, Tzvetan Todorov definió lo fantástico como un momento de duda de un personaje de ficción y del lector implícito de un texto, compartido empáticamente. Los límites de la ficción fantástica estarían marcados, entonces, por el amplio espacio de lo maravilloso…

Círculo virtual de lectura: "Sábado de gloria", "Beatriz, la polución" y "La noche de los feos" de Mario Benedetti

En "Sábado de Gloria" el individuo es un prisionero. Su cotidianidad "hipertrivial" es la trampa. A pesar de ello, existe un menudo resquicio por el que el sujeto puede aún vislumbrar la existencia de los temas "graves": la vida, la muerte, la guerra y, claro, el fútbol. Por un lado, quizá este aspecto merezca una posible crítica, pues a mi juicio se aparta un tanto de la realidad. Mi pesimismo me lleva a pensar que nadie o casi nadie es ya capaz dentro de las condiciones actuales de conciliar el marasmo en el que cada quien se encuentra con la reflexión o la incertidumbre de saberse en ese estado. Por otro lado, esto es ficción y tal aspecto es acaso lo que da efectividad al relato.
Desde otro enfoque el relato trae a escena la insoportable idea del cambio, cuya máxima expresión es la muerte. Si bien la rutina es despreciable, resulta preferible cuando tenemos el fin de la existencia en la mira. En ese caso, el personaje del relato recurre a todo, a fabr…

Ejercicios estilísticos.- Reelaboración de "Profundo siesta de Remi" de Julio Cortázar

Requisitos:
•Mismo número de párrafos (9 en el original)
•Diálogos
•Más pistas
•Cambio de focalización
•Un móvil


¿Dónde puse los cigarros? ¡Qué coraje! Tener que sacrificar el momento más productivo del día con tal de dormir un poco, el único que me da tranquilidad y silencio total para dedicarme a lo más querido, la mayor alegría de mi vida, y no poder aprovecharlo, lejos de aquélla por unos instantes, de sus intromisiones constantes, te extrañé mi amor, me diste ternura, Chiquito, y verla ahí en el vano de la puerta, no, no te voy a interrumpir, no estoy aquí, y uno ya fuera de concentración, con la escena que se tenía en mente totalmente desdibujada, falta de la brillantez que había cobrado unos segundos atrás. Después de todo no se está tan mál en este silloncito. ¿Qué me está pasando en la noches? ¿Por qué no duermo? Esa estúpida necedad de premeditar mi muerte, de presenciarla, de ganarle la batalla cada noche. Y lo peor es que ahora con todo este estar pensando no tengo ni para cuá…